Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl igual que un gas liberado que ya no se puede contener, la declaración de Maxwell abrió la puerta a pensamientos que Reyona había estado intentando alejar. Antes de darse cuenta de lo que estaba haciendo, ya se encontraba en la calle, frente al juzgado. De todos modos, Gibson le había dado todos los detalles.
«¿Qué estás haciendo?», se dijo a sí m







