Capítulo 14
Lori, estacionó su automóvil, un bora de color negro en el ingreso del garage. Se miró en el espejo retrovisor, y se dijo a sí misma que todo iba a estar bien. Miró hacia su izquierda, y Guido estaba parado en el hall observándola de brazos cruzados. Bajó del coche y se dirigió a paso firme hacia la entrada.
—¿Qué tal estuvo el viaje? —preguntó ella y le dio un beso en la mejilla.
—Bien —respondió él de manera cortante y añadió— Necesito hablar contigo.
Ella arquea su ceja y pregunt