Capítulo 57 – una esposa inadecuada.
Mientras iba conduciendo hacia empresas Neville, Dante se tomó un sorbo de agua y se tragó las pastillas, esta vez en la dosis correcta que recetó el doctor, tenía leve pinchazo al costado que le impedía manejar con normalidad y no podía darse el lujo de desfallecer como la tarde anterior, porque en ese caso no había ninguna Emma que lo salvase, por si fuera poco, estaba conduciendo por la autopista más concurrida de toda la ciudad.
¡Brr! Se escuchó la vibración del teléfono de Dante que esta