Capítulo 15 – la esposa que no pedí.
–¿Qué vienes a buscar a esta casa, Dante? – Valeria se hizo un nudo en la cintura y entonces bajo las escaleras.
Dante la vio mover las caderas de derecha a izquierda, Valeria seguía siendo igual de sensual que siempre, era hermosa, casi parecía una diosa encarnada dirigiéndose hacia él.
–Tengo que hablar con el imbécil de Ezra – gruñó, con los puños apretados, sabiendo que ese cuerpo hermoso que se contoneaba ya no era suyo, ya no lo podía tocar porque ella decidió serle infiel y joderle la vi