Capítulo 147 – no están hechos el uno para el otro.
–¡Dante no! ¿Qué estás haciendo? – gritó Emma, cuando su esposo se alzó sobre su amigo.
Aunque Dante escuchaba a Emma y lo que menos pretendía era faltarle al respeto estando en su propia oficina, tampoco se sentía capaz de tolerar por más tiempo aquella ridícula amistad que le ponía los pelos de punta, no porque Emma no tuviera derecho a tener amigos, sino porque él sabía que Mathew no era un amigo cualquiera, él solo estaba cortejándola, esperando el momento perfecto para poder lanzarse a s