Capítulo 133 – sus deseos son órdenes.
Dante regresó a la barra de la cocina, donde se sentó completamente derrotado, aunque se había prometido luchar incansablemente por ella, no podía evitar esa sensación de estar peleando por algo que jamás iba a conseguir tener completamente. Tal vez, ese era el karma que Dante Neville debía pagar por haber hecho tanto daño a Emma en el pasado, por haberla pisoteado y haberla rebajado.
El tiro le salió por la culata a aquel hombre que en ese momento se lamentaba no haber aprovechado el amor que