El desplante.
Ana ya está vestida y se mira al espejo con una mezcla de nerviosismo y emoción. Al cerrar el broche de su gargantilla, se vuelve hacia su amiga y sonríe.
— Estás radiante. Tu look es perfecto: profesional, elegante y con un toque juvenil.
— Gracias. No exageré ¿ Cierto?— pregunta con semblante preocupado.
—¿Exagerar ? ¡No señorita! Este definitivamente es el look adecuado. Además ¿Quién dijo que sería una aburrida cena de negocios con tu maldito jefe calvo y con carácter exasperante? Claro qu