-¡Mi señor! - Entre la gente Miriar la única, se abría paso, sin importar que molestara a alguien empujándolo y literalmente tacleándolo por estar en su camino.
-Hey- -Cuidado- -Perra- Fueron los gritos de las personas que incomodo Miriar.
-¡Miriar!, El príncipe se emocionó al verla viva.
La alegría era seguida por un grupo pintoresco de personas que pensaban justiciarla por haberles tirado la bebida.
“Piensa rápido, Miriar va a volver a iniciar una pelea en el bar” Era la especialidad de Miriar