Capítulo 48: Desesperación.
— Tiene que darme una respuesta ahora. No soy un paciente, soy un importante inversionista. — Renato exigía ver a aquella afamada médica de la que toda la ciudad estaba hablando, sin embargo, los empleados del consultorio les negaban el acceso a las oficinas.
— Lo sentimos señor, pero la señora Justice no se encuentra hoy aquí, y el señor Duarte tampoco ha llegado así que no puedo permitirles el acceso a las oficinas privadas. — decía una secretaria.
Renato chasqueo molesto. Aquella empleada era