Capítulo 164: Solicitud de divorcio.
Pronto, las enfermeras entraron y le aplicaron un calmante.
—¡Yo los volveré a matar! ¡A todos los voy a matar! ¡Púdranse! Púdranse… — y perdiendo el conocimiento, lo último que alcanzo a ver Maximiliano, fue el rostro de aquellas tres personas burlándose de ella…y tras ellos, al ángel de la muerte que lo miraba con lastima.
En un sencillo complejo de apartamentos, Julia se acomodaba el cabello antes de salir. Su mente, sin embargo, viajaba hasta Renato Prego.
“Las chicas como tú, no son para h