Capítulo 28. ¿No le dijiste?
Viena Myers
»Te espero hoy a las 4:00 p.m. en mi casa. No faltes.
Sigo mirando el mensaje de Milo con la irritación recorriéndome todo el cuerpo y todavía preguntándome por qué carajos le hago caso.
Sé que llegamos a un acuerdo, o lo más cercano que se considere a la estúpida decisión de casarnos para que otros dejen de jodernos la existencia, pero eso no significa que ahora yo deba hacer lo que a él le venga gana.
—Sin embargo, aquí estoy. —Mi voz fastidiada llena el silencio de mi auto.