Capítulo 27. Solución (parte 2)
Viena Myers
Una risa se me escapa, no puedo evitarla. Desde mi nuevo lugar a unos pasos de él, me giro y lo miro sonriente.
—¿Necesitas de mí? ¿Dónde queda esa frase célebre donde me dices que hace mucho salí de tu vida, que eso fue lo mejor que te pudo pasar y que así quieres que siga siendo?
Su mirada derrotada hace que mi pecho se apriete, pero me niego a sentir empatía por él. Me trató de la mierda entonces, y ahora que necesita de mí se muestra culpable por eso que me dijo.
—Lo siento, Vie