[Perspectiva de Nicholas]
Algo tenía que estar mal en mí, ya que lo único que resaltó en mi mente de su discurso fue la parte en la que admitía que le atraía más que a nadie.
Claro que tenía que decirle en algún momento que no estaba casado, mas aún no podía. Era absurdo, una necesidad que no podía expresar. No estaba listo para avanzar, así que solo la vi entrar en la mansión y me fui a casa.
Yo también, pensé, me sentía atraído por ella como nunca me había pasado. Mis manos casi cosquilleaba