102. Un triangulo suicida
Bella
Rigo había iniciado una reyerta que consiguió hacer caer a uno de los hombres de seguridad de Sandro y luego otro. El resto se cubrió y abrió fuego a todo lo que se moviese en la dirección opuesta.
Sebastian se cubrió detrás de la fachada cuando una bala intentó alcanzarlo y el Vitale se resguardó con mi propio cuerpo como escudo, sabiendo así, que nadie sería capaz de dispararle si estaba yo de por medio.
La sangre no tardó en salpicar por todos lados, mezclándose con la lluvia y bajando