El día en donde nos hablarían sobre el acuerdo familiar había llegado. No quise comentárselo a Jean hasta que supiera de qué se trataba.
Tal vez él también estaría al tanto para cuando yo me enterara. Salí de mi habitación con una ropa casual y el cabello recogido para que no molestara durante la cena.
Por alguna razón, mi corazón estaba ansioso porque sentía que se trataba de algo muy grande. ¿Por qué otra razón lo ocultarían durante años?
Llegué al comedor, en donde solo estaba sentada Salomé