Era miércoles y me encontraba en casa arreglándome para la cita que tendría con Jean.
Estaba muy nerviosa, porque no le comenté nada a mis padres de que saldría esa misma noche. Esperaba que actuaran como siempre y no les importara a dónde fuera.
Me mordí el labio, viéndome en el espejo de mi habitación. Me giré en todas direcciones para apreciar mejor mi figura, no estaba voluminosa como Salomé, pero por lo menos tenía buena cintura.
Tenía puesto unos jeans muy pegados que hacían notar mis del