Ronald la observó por unos instantes que a ella le parecieron incómodos, así que se defendió diciendo:
— ¡No se porqué me miras de esa manera! Deberías estar contento por mí, soy tu única hermana, y voy a casarme con el hombre que siempre soñé
Ronald sonrió con amabilidad y pasó un brazo por los hombros de su hermana menor para decir:
— Te aseguro que estoy muy contento por la felicidad que tienes, pero conozco más a Derek que tú; he trabajado durante muchos años con él, sé que es un hombre