Megan y Derek vieron pasar sus días felices, cuatro hijos, quince nietos qué más podía reclamar a la vida, habían tenido la oportunidad de formar familia y la habían aprovechado al máximo. Ahora viendo como sus nietos de diferentes edades los visitaban dos veces al año junto con sus padres, suspiraban de pura satisfacción.
Aún August en su avanzada edad sonreía al ver a sus bisnietos crecer, tomado de la mano con su amada Ava, disfrutaba de aquella reunión, donde hasta Jack y Clara se unían con