—¡Mmmm! ¡ Me encanta como hueles, mi amor! También me gusta como se mueven tus caderas al caminar, tienen un ritmo que hace que tenga que controlar mis pensamientos para no tener mi miembro permanentemente erecto.
— ¡Eres tan descarado en la cama, mi amor! !¡Me encanta conocer tus secretos tan íntimos! ¡Te ves tan frío y estirado dirigiendo una reunión de negocios, pero conmigo eres fuego desbordante, pasión sin límites, hambriento siempre de mi sexo y eso me derrite!
Él tomó la mano de su muje