Los ojos de Megan se abrieron como platos por la sorpresa, agarró fuertemente el brazo de Derek manifestando su temor al saber de éste hombre que tanto le había hecho daño y que ahora estaba nuevamente en la calle.
— No te preocupes mi amorcito, todo estarás bien, nadie te hará daño, lo prometo — dijo Derek al oído de ella.
Jack con cara de preocupación les dijo:
— Hay que contratar personas para asegurar la seguridad de todos ustedes, la verdad no es por alarmarlos, pero no me da buena espina