99. El juego ha cambiado
Samira
Las últimas horas se convierten en un torbellino de estrés y tensión, pues esperar nunca ha sido agradable, mucho menos cuándo sabes que la persona que ama puede estar siendo lastimada.
Por eso cuándo Said me insinúo que debía quedarme a esperar noticias suyas con su padre, quién para mi absoluta sorpresa terminó siendo un comandante en jefe muy importante del Mossad, le dije que estaba loco, que o iba conmigo o llegaba por mi cuenta.
Y es por eso que ahora nos encontramos metidos en