37. Tú no eres mi madre
Samira
Estar nuevamente en la casa que me vio crecer me llena de sentimientos contradictorios. Por un lado no puedo evitar sentir el anhelo y la añoranza que los recuerdos de mi padre, y los pocos que tengo de mi madre antes de morir, me generan.
Pero por otro lado, solo puedo sentir el cuerpo lleno de tensión debido al infierno que viví en estos últimos ocho años desde que esa mujer llegó a nuestras vidas.
No entiendo porque desde el primer momento ella decidió convertirme en el centro de su