Particularmente porque no sabía de qué manera Lucía había logrado engañar a sus propios padres, cuanto más pienso en ello, menos tiene sentido, Jorge tuvo que tomar algunas precauciones.
—¡Alberto! —
—Presidente, ¿en qué puedo ayudar? —
—Inmediatamente ve y cómprame una casa, cuanto más lejos se encuentre de la antigua mansión de la familia Fernández, mejor. —
Alberto no entendía por qué. —¿Qué tipo de casa debo comprar y para quién?
Jorge curvó el dedo índice y golpeó muy fuerte la mesa. Su to