Capitulo 17. Su tormento
Ese día iba a almorzar con Philip y no veía la hora de salir de la oficina.
Simi, quién en un principio pareció aceptar de buen agrado sus condiciones parecía esmerarse día a día en hacerle la vida imposible.
Ya no había sesión de spankee o cogida que lo aliviara. Una vez que su cuerpo había probado el de ella, parecía no querer otro como si fuera un puto adicto a la heroína y estuviera en abstinencia.
Así, se venía masturbando varias veces por día, dentro y fuera de la oficina nunca con ella a