Encontrar a Carla parada frente a la puerta, incluso después de que Leon la enviara a casa, era patético.
— ¿Olvidaste algo, Carla? — Ofelia preguntó irónicamente.
Carla respondió con un tono desafiante:
— No, tanto recuerdo que aún sé que tu lugar aquí es solo de empleada.
— Por favor, Carla, ¡no vinimos hasta aquí para discutir esto! — Ofelia trató de apaciguar la situación.
Ofelia no esperaba que Carla fuera acompañada por Sergio. Ella debe haberlo convencido a venir, aunque no tenía vergüen