Leon
Esperé la llamada de mi abogado, me quedé en la oficina casi hasta el anochecer viendo a Lana bañar a los perros y jugar con ellos toda la tarde. Hasta que mi teléfono sonó...
— ¡Por fin Alberto!
— Traigo las noticias de siempre y tú insistes en ignorar a Leon.
— Las cuentas de la empresa no son correctas.
— Esta vez ni siquiera me dejaron verificarlas, Osvaldo te está robando descaradamente. — Alberto hizo cuestión de poner más fuerza en la voz.
— No puedo relevarlo del cargo de president