Sasha
Las palabras de Karla resuenan en mi cabeza como un eco sordo. El final… más cerca de lo que pensábamos. Este pensamiento me invade con una frialdad que me hiela las venas. No puedo evitar mirar a Adrian, su rostro marcado por la misma inquietud silenciosa que el mío. Incluso él, el vampiro implacable, no parece totalmente preparado para enfrentar lo que Karla nos ha dicho. Pero una parte de él, lo sé, está dispuesta a hacer cualquier cosa para ganar esta batalla, sin importar el precio a