Sasha
El aire se vuelve más pesado con cada segundo, como si la tierra misma presionara contra nosotros, impaciente por ver lo que sucederá. El viento sopla más fuerte, pero ya no siento la frescura, solo el calor de la adrenalina que corre por mis venas. El olor de la guerra se mezcla con el de la sangre, con la promesa de una violencia que ya no se puede detener.
Adrian está a mi lado, en silencio, como siempre. Sus ojos, aunque calmados, no me dicen nada de lo que piensa, pero sé que él tamb