Morgane
El aire a mi alrededor es pesado, como si cada respiro que intentara tomar estuviera envenenado por una niebla espesa. Me cuesta ver, entender, lo que ha sucedido. Todo ha pasado tan rápido, demasiado rápido. Lucian... está ahí, pero ya no es el mismo. Algo en él ha cambiado, y eso me asusta. Siento que se me escapa, como si el Lucian que conocía no fuera más que un espejismo, una ilusión que se aleja inexorablemente.
Retrocedo, lentamente, mis ojos fijos en él, buscando un destello del