Sasha
La ciudad se extiende frente a mí como un laberinto de recuerdos y arrepentimientos. Cada calle que recorro parece resonar con el sonido de mis pasos vacilantes. El amanecer aún está lejos, y la noche me envuelve en su manto helado. Sin embargo, en lo profundo de mí, arde un fuego, un fuego nacido del dolor y de la determinación.
He dejado atrás las ruinas del pasado, pero sé que algunas sombras no se desvanecen tan fácilmente. Mi corazón me lleva incansablemente a Adrian, a Dante, a esta