Sasha
El aire es pesado, casi sofocante, lleno del hedor de la sangre que fluye a raudales. La batalla arde a mi alrededor, un torbellino de gritos, rugidos y cuchillas afiladas. Los vampiros luchan con una rabia loca, pero es en los ojos de los lobos donde encuentro la determinación. Cada movimiento es calculado, cada ataque lleno de la intensidad que los anima. Y yo me encuentro en el centro de todo esto, mis garras cubiertas de sangre, mi cuerpo adolorido, pero mi voluntad más fuerte que nun