Los policías tenían razones sólidas; Sofía no podía argumentar. Además, en el proyecto del Grupo Castillo se utilizaban diseños de Valentina, algo que no podía negarse. Sus anteriores colaboradores también podían testificar que esos diseños habían sido presentados en su momento.
Sofía lloraba de manera patética en la comisaría, mientras que yo no mostraba ninguna emoción. Daniel, por su parte, era como una hormiga en una sartén caliente, contactando a los abogados del Grupo Castillo para asegura