—¿Quién está ahí? ¿Leonardo? ¡Camila, ¿de verdad estás viviendo con él?! —La voz de Daniel sonó aguda, reverberando en mis oídos.
Alejé un poco el teléfono de mi oído y vi cómo Leonardo se acercaba, colgó la llamada sin dudar y luego me bloqueó.
—No vuelvas a contestar llamadas de desconocidos
—No sabía que era él —respondí en voz baja.
Me arrepentí de haber sido blanda; debí colgar de inmediato. A veces no puedo controlarme, sé lo que va a decir y aun así, tengo que escuchar.
—Hablé con Estela