La repentina confianza de Daniel en Karla me dejó sin palabras.
—Entonces, sigamos investigando.
Era evidente que Grupo Castillo había sufrido un gran golpe y sabía que él no se quedaría de brazos cruzados.
Sin embargo, su inexplicable lealtad hacia Karla me irritaba un poco. No sabía por qué, tal vez solo era mi orgullo herido.
Daniel se acercó para tomarme de la mano, pero al notar mi mirada, decidió no hacerlo.
—Camila, no es lo que piensas. Ayer, Karla tuvo un sangrado y la llevé al hospital