Pensaba que ya no tenía nada que ver con el Grupo Castillo y que podría trabajar en paz, pero Karla apareció de nuevo.
Al verme en la habitación VIP, parecía aún más molesta.
—Solo fue un aborto, ¿necesitas ser tan dramática? Siempre has sido así desde la escuela. Si no tienes nada que hacer, vuelve, no desperdicies el tiempo.
Yacía en la cama sin moverme, ni siquiera quería mirarla. Al ver mi actitud, se enfadó aún más.
—Camila, ¿no tienes vergüenza? Solo fue un aborto.
—¿Y la próxima vez que a