—Marcos, cambiar el diseño de un proyecto importante es un delito —dijo Fernando, dirigiéndose a Marcos, pero mirándome a mí.
—Tu cuñada es la directora del departamento de diseño, todos los proyectos llevan su firma, así que es su responsabilidad. He oído que te han quitado todos los archivos, así que no tienes pruebas, ¿verdad?
—Pero... —Marcos quería decir algo más, pero lo interrumpí.
—Marcos, agradezco tu buena intención, pero tu propuesta no sirve. Estoy dispuesta a divorciarme de Daniel,