—¿Qué dijiste? —Pensé que mis oídos me estaban engañando, ¿cómo podría haber escuchado a Daniel decir algo así?
Parece que sentía algo de culpa, pero luego se le ocurrió algo y su mirada se volvió firme.
—Camila, tú eres la responsable del proyecto. Algunos de estos trabajos los has estado siguiendo desde hace uno o dos años. En el departamento de diseño solo hay un director, y si algo sale mal, tú debes asumir la responsabilidad.
Apretó los puños, como si esas palabras no fueran realmente lo qu