PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
Mi nombre retumba en todo el Harén. Vaya donde vaya, me encuentro con un montón de chicas que susurran entre ellas y me lanzan miradas de sorpresa y odio. Me siento muy incómoda y orgullosa porque, por primera vez, me envidian. Quieren lo que yo tengo.
Cuando entro en la enorme sala de entrenamiento donde hay otras chicas preparándose para servir a los hombres licántropos esa noche como yo hice cuando me tocó, casi todo el mundo deja lo que está haciendo y me mira.