"Tenía que arreglar unos asuntos de la manada. Me quitó todo el tiempo, por eso no pude volver contigo". Miento suavemente y ella se lo cree.
"Dios mío... espero no estar distrayéndote de tu trabajo. Seguro viniste porque Beta Ronald te llamó para contarte sobre mi llanto de esta mañana. Siento mucho que hayas tenido que dejar tu trabajo para venir a verme". Se lamenta con voz apenada, mirándome fijamente con esos ojos suyos tan tristes. Otra oleada de culpa parte mi corazón en dos, haciéndolo