PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
Aún siento los dedos de Alina envueltos en la tela de mi camiseta, estrangulándome, mientras entro en el dormitorio. Respiro con fuerza y con los ojos cerrados, cierro la puerta tras de mí, y la oscuridad detrás de mis párpados es un alivio hasta que el recuerdo de su rostro se impone en mi conciencia.
Ahora mismo, puedo decir que Alina es mi peor pesadilla en este Harén.
La cinta de audio con su voz quiere empezar a reproducirse en mi mente, pero la tiro por un prec