PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
"¡Alfa Reagan!”. Lo llamo cuando finalmente recupero la voz. Me ignora y mira al hombre que ahora está parado.
"¿Tengo que decirte lo que tienes que hacer?". Su voz es grave y ronca cuando hace esa pregunta. La frente del aterrorizado hombre casi toca el suelo cuando inclina la cabeza.
"No, mi Señor. Lo siento, mi Señor". Se disculpa y sale corriendo, tembloroso.
Me giro hacia el Alfa Reagan, que frunce el ceño como un oso enfadado. Mis ojos se entrecierran en una i