PUNTO DE VISTA DE REAGAN
"Bienvenido a casa, Alfa Reagan". Los guardias que rodean el edificio me saludan nada más bajar del coche. Correspondo a sus saludos con una sonrisa y un gesto seco hacia los hombres, que vuelven a sus posturas normales y rígidas. Alina, que ha salido por el otro lado del coche, viene hacia mí y la sonrisa satisfactoria de su rostro me hace querer estallar de rabia.
Tal como le prometí, la he traído a mis habitaciones, pero no voy a pasar la noche con ella como cree. P