PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
Miro horrorizada cómo se acerca a mí la guardia, que no sonríe. Me cuesta respirar y casi me desmayo en el momento en que se para frente a mí con su mirada taladrándome la cara. Es uno de los muchos súbditos de la manada que me odian. Lanzo una mirada nerviosa al Alfa Reagan y veo que su búsqueda ya comenzó.
"¿Puedo?", pregunta la mujer que tengo enfrente y me giro hacia ella. Trago saliva, asiento con la cabeza y doy un paso adelante.
"Levanta los brazos, por favor"