Mundo ficciónIniciar sesiónPhilip
—Sarah, tráeme algo de beber —estuve a punto de soltar, dándome cuenta de que Sarah no estaba en casa.
Mientras me movía por la villa, el silencio me envolvió como una manta pesada. Cada paso resonaba en el vacío, enfatizando la ausencia de la presencia de Sarah. La vista familiar de ella recostada en el sofá, que me recibía al volver a casa, brillaba por su ausencia.
Solo e







