Mundo ficciónIniciar sesión(10)
Dos semanas habían pasado, desde la última vez que hablé con Alexander. Había pasado noches en vela, creyendo que el joven vendría a mí como un pequeño cachorro. Pero al ver que no vino a mí, en dos semanas, me sentí más sola que nunca. Incluso aunque tenía la compañía de mi madre, quién me daba muchas fuerzas, para proseguir con mis estudios y clases de modales. Pero mi madre necesit







