Mundo ficciónIniciar sesiónKIARA
Entro furiosa al edificio, el pecho me arde y tengo tantas ganas de devolverme y gritarle que es un grandísimo imbécil.
¿Como tan idiota de no acordarse de lo que sucedió anoche? A pesar de las circunstancias, para mi… para mi… «¡Carajo!» para mí fue especial y fingí que no me dolía su m*****a indiferencia. Me comporte como una señorita, porque sé que no tengo derecho a reclamarle absolutamente nada, porque no somos nada.
No me debe explicaciones







