Esa mujer, por Dios.
_ ¡Katty, nos esperan, vamos! ¡Deja de frenar mi camino!
Ella seguía sin responderme, solo miraba el ramo de flores. Su mirada ya me decía que se trataba, era una más de interrogación. Sinceramente, me encanta cuando se pone así.
_ ¡Mira, es para él! Lo ves.
Cuando ella se volteó y vio a papa salto como un chimpancé. Me quería morir de la risa esta mujer. Su ánimo se disparó como un francotirador. Corrió como una pequeña niña y abrazo a papa. Bueno, él le tiene mucho car