Toda la manda se embarcaron. Aunque Don Marcelo reclamara que se calme no sería posible. Jack había perdido sus enturbió y no habría marcha atrás. Entraron a un armasen y equiparon a varios camiones, y un cargamento lleno de armas. Bomba y misiles.
Esta no era una guerra simple, era una guerra de poder. No era solo salvar la vida de la mujer que quería, también era reclamar poder que le habían quitado. Jack sentía que su poder y su honor estaba en juego. Que secuestren a su mujer, y lo amenacen