Manhattan estaba cubierto de una neblina gris y el dia estaba demasiado frío. El sol estaba cubierto de espesas nubes grises.
Y era un aviso de como el día de Madison había comenzado, ya que iba tarde al trabajo.
Quince minutos.
Ese era el retraso que llevaba Madison.
La noche anterior se había reunido con Nicolas en un hotel de lujo, el cual había quedado como punto de encuentro. Ella había llegado cerca de las cuatro de la madrugada a su piso y no había oído la alarma esta mañana, lo que