Mundo ficciónIniciar sesiónLa lluvia repiqueteaba contra los ventanales. Manhattan había amanecido con nubes grises, pero eso no fue un impedimento para el estado de ánimo de Madison, porque ella estaba feliz y totalmente relajada.
Madison finalmente estaba sonriendo en el trabajo. Y no, no era una sonrisa profesional. Sino una llena de felicidad. Y eso no pasó de forma desapercibida por parte de Nicolas cuando llegó a la oficina esa mañana. Se detiene de forma brusca en el momento que ve a Madison tararear una canción mientras guardaba informes y contratos en las carpetas de ese día. ¿Ella en verdad estaba tarareando una canción?---piensa Nicolas mientras la ve completamente en shock Ese día, Madison vestía una falda negra larga hasta sus rodillas, blusa blanca sin ningún tipo de escote y un blazer de la misma tonalidad de su falda. Su cabello estaba amarrado en un alto moño profesional y utilizaba sus respectivos enormes lentes negros. No había ninguna pizca de maquillaje por su rostro. Simplemente era la misma Madison del trabajo. Pero la diferencia ahora, era que ella tarareaba una canción. —Blake—saluda Nicolas a Madison aun extrañado de ver aquella faceta de su secretaria —Señor Varela—asiente mientras caminaba a su escritorio —¿Por qué estás tan feliz?---para Nicolas fue inevitable que esa pregunta saliera de sus labios Madison se cruza de brazos y enarca una ceja en su dirección. —¿Y eso desde cuando es de su incumbencia?---espeta Madison volviendo a su habitual carácter —Tranquila, Blake, solo preguntaba—niega Nicolas caminando a su oficina —Preocúpese de sus asuntos, señor Varela. Nicolás rueda sus ojos mientras entraba a su oficina y se encerraba en ella para tener privacidad. Se quita el saco de su traje con una sonrisa mientras recordaba los besos de Claire. Ella nuevamente se había ido antes del amanecer, pero esta vez él dejó su número de teléfono, lo cual era un pequeño avance. Necesitaba saber más de esa mujer. Necesitaba saberlo todo. Vuelve a salir de su oficina y se encuentra a Madison sentada tras su escritorio, organizando la agenda de la siguiente semana. —Blake, necesito de tu ayuda—habla Nicolas llamando su atención —¿Qué necesita, señor Varela?---pregunta Madison sin levantar la mirada de su tablet —La búsqueda de la mujer que le mencione, ya tengo su nombre—Nicolas se apoya en su escritorio y finalmente Madison levanta la mirada —¿Y cual seria ese nombre?--pregunta Madison tratando de no perder la compostura, ella creía que dejando su numero telefónico, lo cual podría ser una pésima idea, creia que Nicolas no la buscaria mas. Pero se había equivocado, porque ahora él estaba en frente de ella y con la clara intención de llegar a esa mujer. —Se llama Claire—responde Nicolás mientras colocaba sus manos en los bolsillos de sus pantalones. Madison suspira y se cruza de brazos mientras mira a Nicolas. —Señor Varela, ¿tiene al menos un apellido? —No—niega Nicolas —Pues tardare mucho tiempo en tratar de llegar a su nueva conquista, ya que pueden haber miles de Claire haya afuera—habla Madison —Solo buscala, Blake, mueve tus jodidos hilos—espeta Nicolas —Bien—suspira Madison—pero no prometo nada. —Aja si—Nicolás rueda sus ojos —Y no olvide la reunión de las diez de la mañana sobre la negociación con Boston—le recuerda Madison mientras veia como Nicolas se volvió a su despacho —Prepara todo, Blake. Y en el momento en que él se encierra en su oficina, ella suelta un bufido. ¿Cómo era posible que Nicolas fuera tan cabrón y encantador a la vez? °°°°°°°° Tras una larga reunión tensa con los representantes de Boston, Nicolas había salido de muy mal humor ya que Boston insistía en renegociar los términos estipulados hace ya unos meses atrás. Y este trato no era algo que se podía tomar a la ligera. Ya que si Varela Holdings se echaba hacia atrás, perderían millones. El acuerdo beneficiaba a ambas empresas y era un acuerdo multimillonario. Expansión inmobiliaria, nuevos hoteles de lujo y una participación internacional en Manhattan y Boston. Madison coordinó la reunión para cuatro semanas más, tiempo suficiente para presentar los nuevos términos y decidir si ambas empresas iban a firmar el contrato. Nicolas por su parte, reviso sus documentos privados y descargó un contrato para luego enviarlo al nuevo contacto de su teléfono. Madison frunce el ceño cuando su celular vibra en su bolso. Ella mira por un momento la puerta de Nicolas y revisa su celular de forma rápida. Si Nicolas le descubría distraída en plena jornada laboral, podría meterse en problemas. Nicolas no toleraba errores. Y mucho menos distracciones. Madison abre el mensaje que acaba de llegarle y enarca una ceja con sorpresa. ACUERDO PRIVADO Confidencial–Uso exclusivamente personal Entre: Nicolas Varela y Claire ¿En verdad acababa de enviarme un acuerdo confidencial? —se pregunta Madison mientras comenzaba a leer el documentos °Cláusula 1: Finalidad del Acuerdo Ambas partes tratantes acuerdan mantener sus encuentros establecidos en secreto, siendo estos siempre privados, consensuados y casuales. Nada de emociones de por medio y mucho menos apariciones publicas juntos. °Cláusula 2: Confidencialidad absoluta Ambas partes tratantes acuerdan que toda interacción entre ellos, siendo física, personal, digital o emocional, deberá permanecer completamente fuera del conocimiento público. Ninguno de los tratantes debe discutir su relación con personas terceras y mucho menos dar detalles a la prensa. °Clausura 3: Límites estipulados por parte del señor Varela. El señor Varela acuerda que no deben preguntarse sobre relaciones pasadas, no interferir en la vida profesional del otro, no exigir una exclusividad y mantener una relación sin dependencia emocional de por medio. °Clausura 4: Horarios y encuentros Los encuentros serán acordados entre ambas partes tratantes al igual que sus horarios. Podrán cancelarlas sin tener que dar ninguna explicación al otro y ninguna de las partes estará obligada a justificar ausencias, actividades personales ni vínculos externos. °Clausura 5: Terminación. Cualquiera de las dos partes tratantes podrá finalizar este acuerdo en cualquier momento. Sin reclamos, explicaciones obligatorias, sin consecuencias posteriores. °Clausura 6: Regla principal y fundamental Queda estrictamente prohibido enamorarse Firma: Nicolas Varela. Madison lee el nuevo mensaje que cae y muerde su labio inferior mientras lo leía. Número desconocido: No se que ha sido peor este dia, si haber despertado nuevamente solo o saber lo mucho que deseo repetirlo. Lee el archivo y luego dame una respuesta. —Nicolas Mierda—piensa Madison mientras miraba un punto fijo ¿En verdad su jefe acababa de ofrecerle una relación casual? Ella vuelve a mirar la puerta cerrada de la oficina de su jefe, pensando en si aceptar o no. Estaba cruzando una línea peligrosa, una la cual podría perjudicar seriamente, pero no podía negar que Nicolas sabía lo que hac ía y encontrar otro hombre asi seria dificil. Aceptarlo no sería tan malo, ¿verdad?---se pregunta Madison Después de todo, él no sabía quién era ella realmente. Y ella misma podía encargarse de que no lo descubriera. Pero ella no aceptó porque Nicolas era su jefe, sino porque por primera vez en mucho tiempo, ella volvió a sentirse vista. Volvía a sentirse dueña de ella misma. Viendo a Nicolas por las noches, ella ya no iba a tener que fingir ser alguien que claramente no era. Y sin pensarlo demasiado, Madison teclea una respuesta rápida. Madison: Entonces… ¿Cuándo nos volvemos a ver?






